Ella nos ha cobijado, nos ha dado todo lo que tenemos y nosotros... la ayudamos a morir.
La Tierra nos habla, nos pega voces pidiendo que paremos, que no soporta nuestro maltrato. Toda esta tecnología, este ritmo de vida, de contaminación... le duele demasiado y no puede soportarlo
Nosotros, como buenos humanos, no solo la ignoramos, sino que la dejamos morir. En pleno siglo XXI donde todo o casi todo es posible, priorizamos la individualidad a la unión, esa unión tan bella, tan sentida y llena de ser.
El dolor de la Madre me desgarra, ajado como estas letras que escribo. Su corazón se para, y con ello su vida llegará al final.
¡Saca fuerzas Madre! Y víctimas creó, cientos de muertos, casi siempre los menos favorecidos
La Tierra muere, la Madre mata inocentes pero nosotros lo hemos buscado, ella solo quiere respirar para poder vivir unos años más...