martes, 25 de junio de 2013

Ojalá

Ojalá pudiera saber que decir, sentirme apoyada, contenta, querida...

Ojalá todo fuera tal como un día fue; sin ese sentimiento de ausencia, sin ser menos que nadie, simplemente sin dejar de ser...

Todo desaparece a cada paso que doy; ilusión, esperanza, alegría..  pues no hay nada en mi interior.

Desilusión...
Desilusión...
Desilusión...

Se acabó

viernes, 31 de mayo de 2013

Anonymus four hates

Harta de ti,
harta de mi...
de mi maldita estupidez,
de tus ganas de huir,
de mi desgana de vivir...

Nada me esperanza
porque hace tiempo que la perdí,
nada me cura
porque llevo mucho así;
nada me apena
porque necesito escapar de ti...

Malvada,
malvada y solitaria
no hallo consuelo
en el vacío de la oscuridad,
pues mis aliados
se estremecen al oirme
en silencio gritar...

Es el todo y la nada;
es la tristeza del final;
saber que se aproxima,
que no hay marcha atrás...

No queda más que el adiós,
mas hasta en la agonía,
una sola caricia no basta,
un tímido beso
me hace sucumbir ante ti
envolviendo mis sentidos,
mi cuerpo,
recubriendo todo mi ser...


Ser por ti...

jueves, 11 de abril de 2013

Alone

Sola, cuando peor estoy me siento sola.

Quizas es que nunca tuve a nadie.

viernes, 1 de marzo de 2013

Terror


Nada, absolutamente nada dentro de mí. Probablemente otra decepción por parte de mi idiota cabeza, pensar que hay alguien como yo, alguien que confía ciegamente, que da sus sentimientos a gente que apenas conoce… es tan penoso que me resulta patético incluso a mi misma.

Juré no volver a hacerlo, al menos esta vez no me han engañado con otra, pero siento como dentro de mi, una ira ciega vaga aquí y allá sin más destino que destruir la poca templanza que queda, de matar el débil autocontrol que aún conservo después de muchos años de silencio.

Terror es la palabra que puede describir ahora mismo lo que siento, terror maquillado con desesperación por el miedo de la mentira, de la decepción, de ver que nadie es lo que parece ser. Terror por mi misma, por mis reacciones y pensamientos; por llegar a darme cuenta de que nada valgo porque no tengo nada; porque no soy lo que buscan; porque no soy suficiente para saciar a nadie.

Desprecio, a mi misma me desprecio. Desprecio todo lo que la gente representa, desprecio el canon establecido, desprecio el control del mundo, desprecio a este cruel mundo en el que vivimos sumidos en una mentira que nunca acaba. Y el alcohol ya no sirve de nada; ni para ahogar penas ni para curar heridas del pasado. Es duro pensar que un ser puede llegar a odiarse a si mismo, pero es así cuando muchas de las personas que han pasado por su vida han acabado dañando lo más profundo, neto y bonito que existía; cuando han destruido toda su inocencia.

La chica dulce y cariñosa que solía ser quedó atrás hace muchos años, y ahora que había vuelto después de mucho esfuerzo y dolor, se marchará para nunca volver. ¿Para qué quedarse aquí si todos los seres de este absurdo planeta están corrompidos? ¿Para qué volver si puede permanecer en paz eterna sin pena ni gloria?

Todo se va hundiendo en el cieno del infierno de la corrompida bondad; todo acaba aquí pero no llega al final; todo por lo que luché un día hoy dejará de importar. Preocupaciones que no me corresponden; intentar ser mejor persona, comprender a los demás, escuchar sin pensar mal… todo ese trabajo es absurdo; ya nada vale porque no vale nada.