Los días han pasado y tu sigues junto a mi haciendo que cada uno de ellos sea más especial que el siguiente. Si salieras de mi vida no sé que haría sin tus miradas, sin tus palabras, sin tus abrazos, sin tus besos, sin ti...
Ahora que has vuelto a entrar en mi vida, tengo tanto miedo de perderte de nuevo que no soy consciente de que es lo que consigo con cada mal gesto, palabra inapropiada, pelea sin sentido... Es lo que estoy logrando lo contrario a lo que quiero, pero me es muy difícil controlarlo...
Cuesta tanto ser feliz, que soy yo misma quien hace lo posible por no serlo, quizá por miedo a sufrir otra pérdida o por temor a estropearlo todo... No sé exactamente por qué pero me siento nada, como si no pudiera controlar mi propia vida y la mirase pasar a través de un cristal.
Te adoro, eres mi sol de cada amanecer, mi luna de media noche, la estrella que siempre me guía y me da algo de luz cuando estoy perdida en la oscuridad... Es difícil pedir perdón, pero más difícil es perdonar...
Yo te pido perdón, ahora te toca perdonar a ti...
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